13/8/09

El hada desilusionada



Ella podía transformar los días grises en brillantes de sol y hacer realidad los sueños más secretos.
Con sólo mirar sus ojos sabía qué lo hacía feliz y a qué cosas no se animaba. Conocía sus oscuros rincones, en los que se perdía para escapar de la realidad. Sabía de memoria sus miedos y cómo no podía hacerles frente. Había aprendido a leer entre líneas y entendía hasta cuando le decía que quería ser un hombre diferente, aunque dijera otras cosas.
Le tenía paciencia cuando le mentía aunque eso supusiera que la estaba subestimando. Pensaba que algún día se daría cuenta cuánto la lastimaba.
Pero no fue así.
Él estaba seguro que hiciera lo que hiciera siempre estaría a su lado. Entonces ponía en práctica la suerte y le volvía a mentir, hiriéndola de muerte cada vez. Y luego ponía cara de "yo no fui" y todo volvía a comenzar.
Creía que nada cambiaría nunca, que las laceraciones se sanarían, que eran tonterías.
Hay muchos que creen que las hadas pueden tolerar cualquier cosa.
Pero ellas pueden ser buenas y comprensivas, tolerar el dolor, curar los magullones pero en un momento se marchan.
La peor pesadilla de él se hizo realidad un día de verano. El hada se marchó y esta vez no sólo no volvió sino que abrió los ojos y vio la verdad. Había elegido un egoísta para acompañar.

"Nunca más volveré" se dijo a si misma y cuando comenzó a tomar distancia comprendió que estaba más dañada de lo que creía.
Cuando a veces el hada vuelve a verlo de lejos y ve al mortal, no puede entender cómo pudo estar tan ciega. Él está rodeado de mentiras, prostitutas, gente oscura, el humo gris de la traición lo persigue.

El hada vuela mejores cielos, en busca de un nuevo sol, pero no se acercará a los humanos. Y piensa "las ninfas deberían quedarse en los bosques azules, sin cruzarse jamás con los mortales".

4 comentarios:

leoriginaldisaster dijo...

los que estan en ese humo gris es dificil que ninguna hada le salve..

que gran texto amigo!
un abrazo!

amor que soy dijo...

lo suyo es mirar a nuestro egoísmo de cerca para darse cuenta de que no es tal egoísmo, siempre hay algo más que no vemos

Abuela Ciber dijo...

Ojalá hubiera muchas hadas que volaran así, abrieran la puerta y comprendieran que hay otros sentires .....siempre mejores.

Cariños

Mª Teresa Alejandra Francesca dijo...

Aldhanax, buen texto, escrito de una manera preciosa, y con una gran moraleja, me ha encantado.

Me gusta mucho este blog, ya veo que no sólo escribe Dubby 24.

un fuerte abrazo

Maite